2015

Dolor de rodillas

Pensaba que el dolor era porque había dormido mal esa noche y todas las demás noches. Sus largas piernas quedaban fuera de la cama y el frío lo obligaba a dormir en posición fetal.

Volvió a levantar la caja del suelo, caminó lento hacia su departamento con un dolorcito punzante detrás de sus rodillas como mil agujas japonesas queriendo perforarle los huesos.

En la puerta estaba ella conversando con otra vecina. No lo miró, ya ni siquiera lo saludaba. Mientras subía las escaleras el eco de su voz dulce agudizaba el dolor: y es que ahí se aloja el desprecio, justo detrás de las rodillas.